Edvard Munch
Y sin embargo, el conocimiento de la bondad, la posibilidad del cambio social, la experiencia misma de los números —como formas del espíritu— dependen del hecho irreductible o inexplicable de que dos criaturas que no se conocen se reconozcan a lo lejos y atraviesen un desierto o una multitud para unir un instante sus bocas para siempre.Santiago Alba Rico
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