martes, 23 de febrero de 2016

El Mar - Pio Baroja



Por la mañana, cuando el mar de perla, aún bajo la estrella matutina, se disuelve en la gasa de la bruma; el medio día, al verlo inundado de luz como un metal fundido; al anochecer, cuando el sol hunde sus llamas en las aguas, y el cielo se llena de dragones de fuego; al aparecer las velas de los barcos, alas mágicas alucinadas; al oír de noche el diálogo de la ola y del viento, nocturno melancólico de dos grandezas; el respirar las auras salinas, sentimos nuestra libertad ante las fuerzas de la naturaleza y balbuceamos con reconocimiento mirando la superficie de las olas turbulentas: ¡El mar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario